sábado, 19 de julio de 2014

CALIDAD EDUCATIVA






ENSAYO



LOS NIVELES DE COMPRENSIÓN



Fredy Figueroa Samaniego













TAREA: ENSAYO SOBRE LOS NIVELES DE COMPRENSIÒN
FECHA: 11 DE SEPTIEMBRE 2013
 



EDUCACIÓN PROFUNDAMENTE LIBERADORA


I.              EL PLANTEAMIENTO:

EL PROBLEMA y LA TESIS

Si miramos a nuestro alrededor, podremos observar la forma como se encuentran afectados las personas, los grupos y las instituciones, por una creciente deshumanización y desorientación.  La juventud, especialmente, es una de las muestras más crudas demostraciones del sin sentido, manifiesto en el aumento del número de adolescentes envueltos en consumo de drogas, delincuencia, adolescentes embarazadas, desinterés frente al estudio; en suma, juventud desintegrada como ser humano, desintegradas sus esferas afectivas, intelectivas, volitivas y espirituales.   Del mismo modo y como causa inmediata de lo anterior, la familia, institución principal de la sociedad, se encuentra  desintegrada, en ella se violentan los derechos de unos y otros, se construyen mitos, estereotipos; se construyen “individualidades”.  Existe discriminación, no solo racial, sino también económica, religiosa.  En fin, vivimos una época de crisis, en donde la educación debe asumir el rol que le corresponde, humanizar y por tanto, liberar al ser humano.  Liberar de las ataduras mentales que fueron impuestas y que llevamos como arrastre, como producto de un sistema socio-económico y político deshumanizante, alienante, esclavizante, que convirtió al ser humano en un consumista insaciable y al mundo en una “enorme mamadera”, como lo señala Erick Fromm (1992).   La educación tiene que ayudar a las personas a encontrar el sentido.  Por tanto, la educación en este siglo XXI, tiene que ser profundamente liberadora y creemos que una educación profundamente liberadora solo puede ser tal, desde el desarrollo de la comprensión.  


II.            LA DISCUSIÓN:

LOS APORTES PARA LA COMPRENSIÓN

Las preguntas que saltan en este momento son: ¿Cómo desarrollar la comprensión?  ¿Qué es la comprensión? ¿Todos comprendemos de la misma manera? ¿Todos podemos llegar a las mismas comprensiones?  ¿Qué significa que comprendimos? ¿Qué hace que unas personas comprendan más y otras menos?  No pretenderé responder todas estas preguntas, tan solo compartiré algunas ideas sueltas que desde mi limitada experiencia y pequeñas lecturas en torno a la educación, me surgen este momento en torno a la comprensión. 

Empezaré por reconocer que la educación es un acto de humanización, es hacer al ser humano más humano; por lo tanto, busca el desarrollo integral del ser humano; en ese sentido, compartimos los criterios de David Perkins,   cuando afirma que hay que educar para la comprensión.  Actualmente, el enfoque educativo está centrado en los conocimientos como algo acabado, sagrado que debe ser retenido, memorizado y repetido, lo cual muchas veces es logrado por el sistema, lamentablemente a costa de un inevitable cercenamiento de la “habilidad de pensar y actuar flexiblemente” lo que en suma es la comprensión.   

Si lo pensamos dialécticamente, diríamos que el ser humano va desarrollando armónicamente sus potencialidades cognitivas, afectivas y volitivas, cuando va de comprensión en comprensión dando saltos cualitativos en su conciencia y sus desempeños.   No será el 9 o el 10, lo que ha de interesar a un docente, ni se conformará con la ilusión de que sus estudiantes le han comprendido con el solo hecho de que le traen un deber o le responden con acierto el 90 % de las preguntas de un examen.  No nos hemos de conformar sino, hasta que estemos plenamente seguros de que el estudiantado alcanzó sus comprensiones.


III.           LA PROPUESTA PARA LA ACCIÓN

RESPETAR LOS NIVELES DE COMPRENSIÓN Y DESARROLLARLOS

Pensemos por un momento que para desarrollar la comprensión, estamos claros y que es cosa sencilla.  Sin embargo, poco conocemos de las nuevas tendencias y análisis que sobre ella se están vertiendo en la actualidad.    Cito por ejemplo, los cuatro niveles de lectura de los que se menciona  por ejemplo en el libro “La Enseñanza para la Comprensión. Vinculación entre la investigación y la práctica” coordinado por Martha Stone Wiske,  en el que claramente se especifica cada uno de ellos, pero aclarando que la comprensión o el nivel de comprensión se observa en los desempeños y por lo tanto se habla de:

Desempeño de comprensión ingenua, que sería el más limitado, el que se queda en lo meramente intuitivo, solo capta lo más visible, los estudiantes no alcanzan a ver relación alguna entre lo que aprenden en la escuela y su vida cotidiana;  no son conscientes del para qué y los usos del conocimiento.  Es un nivel dependiente, sumiso, superficial.
Desempeños de comprensión de principiantes, los cuales se muestran en el manejo de rituales y actitudes mecánicas y que  dependen de una validación externa más que de criterios racionalmente consensuados. No logran llegar más allá de manejar algunos conceptos, casi siempre, tergiversados, pues no tienen mayor claridad al no establecer relaciones entre las ideas.
Desempeños de comprensión de aprendiz, refleja un nivel en el que ya se maneja de manera flexible conceptos, se observa la construcción de conocimientos como algo complejo que sigue procedimientos y criterios usados por expertos. La comprensión de aprendiz es la de quién demuestra una expresión y comunicación del conocimiento flexible.

Finalmente, desempeños de comprensión de maestría, que es en el que predomina la creatividad, la actitud crítica, se mueve todo en torno a premisas, argumentaciones, creatividad, capacidad para trabajar de forma Meta cognitiva, interdisciplinaria.  Diríamos que es el nivel esperado.

IV.          LA CONCLUSIÓN

Entender estos niveles, su importancia y utilidad en la práctica docente, no solo es un reto, sino que es una imperiosa necesidad.  A ello se bebe resaltar, la importancia que en ello tiene las emociones o vida afectiva en el ser humano.  Ningún nivel de comprensión se puede conseguir si hay sufrimiento, si prima el sinsentido.  Solo es posible comprender y mostrar lo que comprendemos en los desempeños, si se es feliz, si se disfruta cada momento de aprendizaje, si miramos en los contenidos más que un fin en sí mismos, un elemento del todo curricular que se vuelven aprendizajes cuando nos son útiles y tenemos la posibilidad de emplearlos en nuestra vida para resolver problemas concretos.  Pues hacia allá debemos ir y apostarle a una educación liberadora, hecha desde la comprensión, lo cual sí es posible.   Debemos superar el paradigma de escuelas para la producción, sin que ello no sea valorado en su real dimensión, pero el ser humano es algo más que una máquina para producir, es una intención transformadora de su vida y del mundo.  Creemos en la intencionalidad como la esencia de lo humano.  En ese sentido la escuela que viene del industrialismo ya es obsoleta para un mundo globalizado. Dieterich y Chomsky hacen una interesante referencia cuando dicen:

“Gran parte del sistema educativo está
diseñado para la obediencia
y la pasividad, para impedir que las
personas sean independientes y creativas”
(en “La Sociedad Global”).

Vamos pues, en una nueva dirección, dejemos el miedo de ser libres, y asumamos la responsabilidad de hacer bien las cosas como educadores.

Septiembre 2013








No hay comentarios:

Publicar un comentario